

El
primer médico rector
Una
vez culminada su estadía de ocho años en Puerto Rico, José
María Vargas regresó a Venezuela en 1825. El recién llegado,
no sólo asumió sus labores como médico sino que también
se unió a la Universidad de Caracas como docente, inaugurando la clase
de Anatomía, cátedra impartida, en forma gratuita en su propia
casa y, posteriormente, incorporada a la institución de manera oficial.
Ya desde ese momento podía identificarse el espíritu innovador y reformista de este personaje, pues a sus lecciones incorporó métodos de estudio, curación e investigación, para aquel entonces, novedosos. Como ejemplo de esto, puede mencionarse el empleo de la disección de cadáveres, la técnica del fórceps y el uso del microscopio (18)
Las cualidades de Vargas como profesor, sumadas al prestigio que había obtenido con el ejercicio de su profesión, lo hicieron ganarse el aprecio de la comunidad caraqueña, consideración ésta que quedaría demostrada cuando en 1827, dos años después de haber vuelto a su país natal, su nombre fue postulado para el cargo de Rector de dicha casa de estudios.
Sin embargo, el cumplimiento de esta meta debía superar un gran obstáculo: para ese momento, los estudios médicos eran considerados inferiores en comparación con la Teología, Cánones y Ciencias Políticas. Por lo tanto, los médicos no podían asumir este tipo de nombramiento. No obstante, la modificación de los estatutos que imponían tal limitación era ya un tema en discusión desde 1819, mas al no obtenerse respuesta , el planteamiento volvió a suscitarse con motivo de estas nuevas elecciones.
Es así como en ese mismo año, la solicitud de reforma llega a manos de Simón Bolívar, quien tomando en cuenta su particular respeto hacia los méritos de Vargas, llevó a cabo la derogación de dichas leyes, dejando así expedito el camino para que el científico desempeñara uno de los roles más brillantes de su vida.
Una
vez aceptada esta nueva distinción, inició un proceso de transformación
que comprendió no sólo el aspecto académico de la universidad,
sino también el económico, plano en el cual se encontraba muy
mal. De esta manera, fue intenso el esfuerzo realizado para poner al día
las cuentas pendientes, cobrando a los morosos y pagando deudas acumuladas con
sus profesores y demás empleados.
Cumplido este primer requisito, el nuevo rector organizó, junto con los representantes de cada Facultad, un proceso de reforma en el cual fueron renovados métodos de enseñanza, se actualizaron las materias existentes y se abrieron nuevas cátedras. En este sentido, valdría la pena citar lo reseñado por Augusto Márquez al respecto en su libro José María Vargas:
...al doctor Vargas debe Venezuela el primer gran ensayo de reforma universitaria realizada en el país, al promulgar el Ejecutivo un estatuto nacional de estudios superiores concebido por él, que habría de durar, a partir de 1827, diez y seis años en vigencia. Introduce el aprendizaje de lenguas extranjeras; regimenta los horarios de clase; moderniza métodos de nseñanza, especialmente en medicina, al fomentar las prácticas experimentales; instituye la cátedra de matemáticas; (...) regenta él mismo las cátedras de anatomía, obstetricia, química, cirugía y botánica... (16 ).
Así mismo, se preocupó también por establecer vínculos con universidades de otras latitudes, a fin de incorporar este centro de formación a las corrientes intelectuales y científicas del momento.
No obstante, para parte de sus biógrafos, una de las reformas de mayor valor logradas por el sabio fue permitir que "... se graduasen en ella ( la Universidad de Caracas), los negros, los mulatos, los protestatntes y los hebreos, sin disntinción de color, raza, creencia o nacimiento..." (4)
Sus funciones como rector culminaron en el año 1829, sin embargo, su labor como docente y como hombre preocupado por el nivel y calidad de la educación en Venezuela, apenas comenzaba. De acuerdo con lo destacado por www.venezuelatuya.com, en 1832 fundó la cátedra de cirugía y en 1842, la de química.
Igualmente desde los años 1839 hasta 1852 ejerció la presidencia de la Dirección General de Instrucción Pública en la cual también obtuvo importantes resultados tal como lo destaca Andrés Eloy Blanco en el siguiente párrafo:
...En la Dirección Nacional de Instrucción, cuya presidencia ejerce sin sueldo, hace proyectos de educación primaria, gratuita y obligatoria, antes de que Guzmán Blanco se ganara la gloria de su instauración; clama por el aumento de sueldo de los preceptores(...); pide escuelas dominicales para obreros; salas de asilo, escuelas normales. Proclama : '¡La instrucción popular es la base de todo!'... (5).
Igualmente productivos fueron su paso por la Presidencia de la Sociedad Médica de Caracas, fundada por él en 1827 y por la dirección de la Sociedad Económica de Amigos del País, en 1829.
Su
actividad profesoral y su labor médica y científica dieron como
fruto una gran cantidad de estudios, libros y trabajos que sirvieron de complemento
para sus clases y para dar a conocer los resultados de sus investigaciones.
Entre ellas, cabe mencionar las siguientes ( Angel grisanti, pág 367,
368 ):